Tema 1: Los 11 Primeros Capítulos del Génesis, ¿Mito o Realidad?

UNA INTERPRETACION DE LOS COMIENZOS (Los 11 primeros capítulos del Génesis)

1. CARACTER DIDACTICO

Los hebreos, lo mismo que los hombres de todos los tiempos y culturas, se plantearon los grandes interrogantes: ¿de dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Por qué existe la maldad en el mundo? ¿Por qué el dolor y la muerte? Respuesta a estas preguntas parece deberíamos ir a buscarlas en los libros sapienciales, sin embargo es también en estos primeros capítulos del Génesis donde se nos ofrece una interpretación a través de unos relatos de carácter aparentemente narrativo.

Efectivamente, no se puede pedir a estos relatos que nos proporcionen una información histórica. Pero si fundamentalmente se trata de comunicación de verdades, no es menos cierto que se está aludiendo también a hechos. Si las verdades son ciertas, presuponen hechos que son reales, aunque no nos sea posible perfilar su contorno bajo el mítico ropaje que, conforme a la mentalidad del tiempo y del medio ambiente, se les ha puesto.

Que la respuesta a estas preguntas la encontremos precisamente en unos relatos que pretenden remontarse al origen de la humanidad, quiere decir que ésa ha sido desde siempre la condición humana: orgullo, envidia, ira...

2. TRADICIONES

La respuesta, sin embargo, no es unívoca, ni corresponde a un solo escritor o a escritores de la misma época. Responde a momentos y situaciones diferentes. Concretamente son las tradiciones Yavista y sacerdotal las que se van entrecruzando a través de estos once capítulos.
3. LA CREACION (Gn 1-2,4)

El Génesis nos ofrece dos relatos de la creación: el primero es éste, que abarca el capítulo primero y los cuatro primeros versículos del capítulo segundo. Pertenece a la `tradición sacerdotal' y su composición hay que situarla en el s. VI a. C., cuando el pueblo judío está en el destierro de Babilonia. Esta circunstancia es la que motiva la composición de este pasaje.

Para restaurar la confianza de los israelitas desterrados y conjurar el atractivo que podía ejercer el culto de Marduk, unos sacerdotes, guardianes de la ortodoxia religiosa, les propondrán una nueva síntesis religiosa... Este texto quiere mostrar a los desterrados que, a pesar de las apariencias, Dios conserva el señorío sobre la historia. Esta verdad se plasma en un relato grandioso y litúrgico que pone cada cosa en su verdadero lugar, en el cuadro bien ordenado de la semana. El poema culmina con la celebración del sábado. Bajo una aparente enumeración monótona, asistimos a una ascensión progresiva hasta el día séptimo, el día del sábado.

Este relato de la creación no tiene, pues, un sentido cronológico, sino didáctico-religioso. Entre las verdades que quiere inculcar están: Que Dios es el creador de todas las cosas; que todo lo hecho por Dios es bueno; que el hombre es la cima de la creación; que a imitación de Dios, el israelita debe santificar con el descanso el día del sábado. La orden divina que `literariamente' precede a la creación de las diversas cosas, no es algo que `realmente' se diera antes de la aparición de esas cosas. Cumple la función teológica' de atribuir a Dios el origen de las mismas".

4. CREACION Y PECADO (Gn 2, 4a-3, 24)

Suelen situar la composición de este relato `Yavista' hacia mediados del s. X a. C., como producto de las reflexiones de unos sabios de la corte del rey Salomón, que, en un período de tranquilidad y prosperidad, cuando el pueblo de Israel ha superado ya su vida nómada, se interrogan sobre los grandes enigmas de la vida: la existencia, el dolor, el mal...

A la inversa que el del relato sacerdotal -un estilo monótono y un tanto pesado-, el del relato Yavista es un estilo vivo y lleno de colorido, sirviéndose de mitos o símbolos, que en muchos casos están tomados prestados de las culturas circundantes, aunque purificándolos de su carácter politeísta. No se trata, pues, de relatos históricos; pero no por eso dejan de ser relatos verdaderos; bajo la imagen o el símbolo se encierra una verdad.

Estas son algunas de las verdades expresadas simbólicamente en este relato Yavista:

• Dios es el Señor de la vida. La vida sólo existe por él; todo lo que tiene vida la tiene por él.
• En la creación hay un ser privilegiado, por encima de todo lo demás, ya que él es el encargado de poner nombre a los demás seres (Gn 2, 20): el hombre. El hombre resulta del binomio: varón + mujer. Entre ambos se da comunidad de naturaleza; lo de la `costilla', naturalmente, no es más que un símbolo para indicar esa comunidad de naturaleza.
•Adán y Eva no son nombres propios sino comunes; en hebreo 'adán' es `el hombre', y `eva' es `la vida'. Decir que Dios creó a Adán es decir que Dios creó al hombre, a la humanidad.
• Intervención de la serpiente. Animal muy significativo en las mitologías egipcias, cananeas y sumerias. En Egipto se opone al sol; en `Gilgamesch' roba la planta de la vida. Su presencia tiene como función principal dejar claro que el pecado no proviene del interior del hombre (no es malo por necesidad), sino que ha venido por sugestión exterior, y que el hombre es responsable de sus actos.
• El árbol de la ciencia del bien y del mal. Comer de ese árbol no significa conseguir un discernimiento moral, cosa que el hombre ya tenía, sino constituirse en árbitro del bien y del mal; es decir, no conformarse con ser hombre y querer hacerse Dios.
• El pecado de la humanidad. Si `adán' es todo hombre, el pecado de `adán' es el pecado de todos los hombres. En el relato del Génesis no se habla de pecado original; es en San Pablo (Rm 5, 12) donde se añade al pecado de Adán como pecado de origen, aunque lo que pretende el Apóstol en ese pasaje es afirmar que todos estamos salvados en Cristo, porque todos en Adán (es decir, por ser hombres) somos pecadores.
•Este relato, y otros parecidos, son lo que se llama en literatura y filosofía, una `etiología', es decir, un relato sobre el pasado que pretende dar una explicación a una situación presente. Los hombres de todos los tiempos han constatado la existencia del mal, del pecado en el hombre, y se han interrogado sobre su origen; los sabios de la corte de Salomón dan como respuesta que el pecado del hombre consiste en no mantenerse en su condición de creatura, en querer usurpar las funciones de Dios.

•¿Cuándo comenzó el hombre a ser pecador? En el relato bíblico se supone que antes del pecado hubo un estado de inocencia, de perfección. ¿Cómo hemos de interpretar este estado de perfección? Desde la perspectiva eterna de Dios, Dios crea al hombre perfecto, pero desde la perspectiva temporal del hombre, éste comenzó siendo imperfecto y sigue siendo imperfecto; es decir, que la creación no se ha terminado aun; la perfección llegará con el final de los tiempos.
5. CAIN Y ABEL (4,1-16)

Continúa la tradición Yavista con un relato que, tomando el texto al pie de la letra, nos afirma que Caín y Abel fueron los primeros hijos de Adán y Eva. Sin embargo, si observamos todos los detalles del texto, vemos que esto no puede ser verdad: en el v. 14 se supone que hay otros habitantes en la tierra, ya que dice Caín: "cualquiera que me encuentre me matará"; entre esos habitantes hay también mujeres, ya que en el v. 17 se escribe: "conoció Caín a su mujer". Es éste, pues, un episodio con existencia independiente que fue empalmado con el capítulo 3 por un redactor posterior.

¿Con qué finalidad figura aquí este relato? Frente a la vida tranquila y sedentaria que lleva el pueblo de Israel en el momento de redactarse este episodio, surge la pregunta: ¿por qué el pueblo de los kenitas (tribus nómadas que vivían en tiendas al sur de Judá) lleva la vida inquieta y errante del nómada? La respuesta sería: por una maldición de Dios. Y ¿cuál ha sido el motivo de esa maldición? Porque el epónimo (el que da nombre) de la tribu dio muerte por envidia a su hermano; por eso tuvo que dejar su vida tranquila de labrador "lugar de la presencia y bendición divinas" para llevar vida errante.

Trasladado por la tradición Yavista a los orígenes de la humanidad, adquiere un alcance general: después de la rebelión del Hombre contra Dios, viene la rebelión del Hombre contra el Hombre. Pero lo decisivo también aquí es que esa posibilidad básica de pecar toca a Dios inmediatamente. El que falta al hermano, falta a Dios mismo.
Otros querrían ver una explicación del antagonismo entre pueblos nómadas y pueblos sedentarios.
Entre otras enseñanzas:
• Queda afirmada la condición fraterna de los hombres y la necesidad de aceptar las diferencias sin envidias.
• Se adelanta el pensamiento de Jesús sobre la importancia de controlar los impulsos del corazón, como origen de nuestras buenas o malas acciones (Mc 7, 20-23).

6. EL DILUVIO (6, 5-9. 17)

La leyenda del diluvio es algo que figura también en narraciones babilónicas y, sin duda, está haciendo referencia a inundaciones catastróficas de los ríos Tigris y Eúfrates. que han sido magnificadas hasta darles carácter de cataclismo universal.

En este relato están presentes las tradiciones Yavista y sacerdotal, con sus características propias, que se entrecruzan, conservando incluso datos contradictorios entre ambas; por ejemplo, número de animales: una pareja (6, 9.20), siete parejas (7, 2.3.).

¿A qué obedece este relato? También aquí encontramos una intención didáctico-religiosa que quiere dejar claras unas cuantas verdades:

• Universalidad del pecado, aunque siempre hay excepción
• Dios castiga, pero no destruye del todo,
• El bien termina sobreponiéndose al mal.
• Para el pueblo judío en el destierro se encierra una enseñanza clara: El pueblo sufre las consecuencias de su pecado; el destierros como un diluvio purificador; pero Dios no abandonará definitivamente a su pueblo; lo mismo que después del diluvio, también después del destierro habrá una nueva vida, una nueva prosperidad del pueblo judío.

7. LA TORRE DE BABEL (11, 1-9)

Relato Yavista, aunque los especialistas encuentran diversos duplicados, lo que sugiere que ha habido dualidad de fuentes: Según una, los hombres intentaban edificar una ciudad para hacerse famosos, y Dios les confunde las lenguas; por eso se llama la ciudad de Babel. Según otra, quieren construir una torre para preservar a la humanidad de la dispersión; Yahvé impide continuar y dispersa la humanidad.

En versículos anteriores se acaba de hablar del fenómeno natural de la dispersión y de la multiplicidad de lenguas: estos fueron los hijos de Sem según sus linajes y lenguas" (10, 31). ¿A qué viene entonces esto de la torre de Babel? Para los antiguos siempre resultó un misterio esto de la diversidad de lenguas, siendo así que la humanidad había tenido un único origen; de ahí el interrogarse y el que surgieran explicaciones más o menos peregrinas.
Aquí el autor Yavista aprovecha la leyenda para afirmar una vez más cómo el pecado es causa de división, de separación: el primer pecado llevó al hombre a separarse de Dios; ahora su nuevo pecado de orgullo es causa de separarse unos de otros.
¿Dónde está el pecado? Para el judío, Babilonia es el prototipo de la ciudad soberbia, manifestado en sus ciclópeas construcciones; al confundir Dios su lengua está castigando su soberbia. Otros ven el pecado en los cultos estelares, cuyo repudio el autor sagrado trata de inculcar. Las torres o `zigurats' babilonios tenían en su cima un templo en que se celebraban ritos mágicos para hacerse propicia la divinidad. El autor Yavista quiere afirmar que sólo Yahvé propor-ciona la salvación, no las tentativas o manipulaciones humanas.

8. GENEALOGIAS (4,17-5,32; 10; 11, 10-32)

Dentro de estos 11 primeros capítulos del Génesis nos encontramos con varias genealogías: antes del diluvio (4, 17-5, 32) y después del diluvio (10; 11, 10-32). En el c. 4, 17-26 hallamos restos de una genealogía Yavista, y en el c. 5 otra, más completa, de la tradición sacer-dotal, entre las que hay algunas coincidencias. Algo parecido existe también con otras tradiciones mesopotámicas, aunque las coincidencias no son muchas, como no sea en la longevidad de sus integrantes y la común desembocadura en un diluvio.

Naturalmente, no hay que pretender encontrar aquí ni historia ni cronología. La progresiva reducción de edades es paralela al también progresivo incremento del pecado en la humanidad: "la maldad del hombre cundía en la tierra" (6, 5).

En la genealogía posterior al diluvio conviene observar que el pueblo hebreo queda encuadrado dentro del conjunto de la humanidad como un pueblo cualquiera; no se le otorga el privilegio de estar emparentado con alguna `divinidad', como era costumbre en las cosmogonías de otros pueblos.

9. MENSAJE

A lo largo de las páginas este capitulo hemos ido apuntando ya el mensaje que, dentro de la historia de la salvación, estos capítulos iniciales del Génesis quieren transmitir:

1) Dios es el creador de todas las cosas. La creación es buena. Israel, a imitación de Dios, debe observar el descanso sabático.

2) Supremacía del hombre sobre el resto de la creación. El orgullo, causa del pecado del hombre.
3) El hombre que se atrevió con Dios se atreve también contra su hermano. Este pecado repercute en el corazón de Dios.
4) Universalidad del pecado. Pero por encima de todo está la misericordia de Dios. El pueblo en el destierro sufre las consecuencias de su infidelidad, pero debe mantener la esperanza.
5) Si el orgullo lleva a la separación de Dios, el orgullo lleva también a la dispersión de la humanidad.
6) Los largos años son una bendición de Dios, al incrementarse el pecado disminuye la edad.
Lo mismo que los sabios de la corte de Salomón, el hombre de hoy, el hombre de siempre, sigue haciéndose las mismas preguntas, y siguen siendo válidas las respuestas entonces dadas, aunque, en algunos casos, habrá que superar su arcaica mentalidad.